No hay justificación científica posible

Por Mario Quevedo, en Cantabricus

Esta entrada, como muchas otras, es demasiado reactiva, ya lo digo. Responde a la enorme acumulación de basura en la gestión reciente de la naturaleza en el noroeste de España. Preferiría que la motivación fuera divulgar ciencia sin más, no la manipulación observada en la política y la prensa (el enésimo ejemplo). Es también corta, y seguramente brusca, para que no me quede nada en el tintero.

Para empezar, dos definiciones:

  • praxis: f. Práctica, en oposición a teoría o teórica (definición de la Real Academia Española de la Lengua).
  • prevaricación (de prevaricar): Der. Faltar un empleado público a la justicia en las resoluciones propias de su cargo, conscientemente o por ignorancia inexcusable. Der. Cometer un empleado público cualquier falta análoga aunque sea menos grave. *Inmoral. (definición del Diccionario de María Moliner).

Para continuar, una idea sencilla:

En el año 2012 no hay justificación científica posible para los llamados controles de población de grandes predadores nativos.

No es nada difícil llegar a esa conclusión si uno se dedica a la biología y/o la gestión de naturaleza; la información está accesible y no es ambigua.

Recientemente además hemos escrito en este blog alguna entrada que persigue facilitar el acceso a esa información, dar el primer empujón. Una de ellas sobre la importancia de los grandes predadores en los ecosistemas, la otra sobre el significado del manido término control de población y la falacia de los “criterios técnicos”. Las fuentes de las que derivamos esa información son las revistas científicas, las que definen el estado del arte, el avance, de una disciplina.

Así y todo, si tu escepticismo te hace desconfiar de lo aquí escrito, accede a las bases de datos y elabora tus conclusiones. Puedes  empezar por Google Académico, el más accesible, o bien acercarte a una biblioteca con acceso a la Web of Science. Hay diversas posibilidades, si bien recuerda que el inglés es el idioma en el que avanza la ciencia (un inconveniente, pequeño si son profesionales de esto, para los hispano parlantes).

Termino. Dado que no hay justificación científica posible, un profesional de la biología o la gestión de fauna que intente justificar matar lobos, osos, pumas, leones, águilas etc. con criterios científicos está como mínimo incurriendo en mala praxis. Que es lo mismo que mala práctica, pero como me gustan las palabras, las uso.

Si además ese alguien es un cargo público, responsable de dictar resoluciones, está incurriendo en una actuación compatible con la definición de prevaricación.

Hay otros criterios para querer matar grandes predadores. Siempre los ha habido, y por eso quedan tan pocos. Se puede querer matar predadores porque tal o cual culto o secta induce a ello; se puede querer matar predadores porque igual muerden, o porque se padece algún retraso cognitivo; o porque se decide que el futuro político de tal o cual personaje o partido depende de contentar a tal o cual sector de la sociedad, en detrimento de otro. Oye, que no se puede quedar bien con todo el mundo.

Nada que ver con la ciencia. Nada que ver con la técnica.

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4 respuestas a No hay justificación científica posible

  1. lanere dijo:

    qué buena Mario! creo que lo fundamental aquí es que si se piensa o actúa de una determinada manera, se haga de manera honesta y llamando a las cosas por su nombre. Es aberrante escuchar a esta gente hablar de conservación.. gestores, ganaderos, cazadores.. que digan directamente de lo que van: “somos gente un poco absurda y nos va la pasta y el mamoneo, queremos conservar paisanos y vaques en Picos y al lobo ni en camisetas (bueno, en camisetas sí, unos eureles nunca vienen mal).. lo de currar tampoco nos va, pero compensar nuestros problemas sexuales a base de tiros nos mola pila” y ya está! sin resquemores..

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