Causas de incendios y números

Mario Quevedo, en Cantabricus
Tiempo estimado de lectura: 3 min

Es bien conocido que Jim Morrison era un incendiario; a qué fin si no repetía aquello de Come on baby light my fire; try to set the night on fire. Es posible que esa manía incendiaria motivase a su vez los excesos con el organillo de su colega en The Doors. Nunca lo sabremos.

De incendiarios está el aire lleno estos días en el NO de España, y en Portugal. Una oleada de incendios que no es “otra”, ya que mayormente quema sobre quemado, con efectos aditivos. Y durante la ola de incendios, las opiniones florecen. Muchas no son más que meras liberaciones de tensión, y merecen la justa atención. Otras, por apoyarse en números, deberían acarrear más peso. Ya sabéis, dicen que lo números no mienten. Tampoco lo sabremos nunca, porque no hablan. Las que hablan y aciertan, erran o mienten son las personas que los interpretan.

Una de las frases que he leído más habitualmente estos años de atrás es cualquier variación del tema “un XX %  de los incendios son provocados para generar pastos”1; ese porcentaje varía en lo que yo haya visto entre un 60 y un 80%. De ahí prosiguen interpretaciones habituales de que el XX% de los fuegos se origina por  intereses agropecuarios.

Esos números son los más fiables que tenemos de momento. Los generan unas brigadas de investigación de incendios que, con protocolos y métodos conocidos, llegan a determinadas conclusiones sobre el origen de los distintos fuegos. También te dicen la superficie quemada, y si esa superficie estaba cubierta por árboles, matorral, o vegetación herbácea. Por eso podemos saber con datos públicos que entre 2008 y 2016 el 98% 85 ± 5 % de la superficie quemada en Asturies eran matorrales. Buscando “incendios” en el portal SADEI os lleva en dos clicks a los datos; no los enlazo directamente porque temo que la localización no sea permanente.

También podemos ver en datos públicos (aquí, por ejemplo) la distribución de causas asignadas a los incendios. Y dicen los que trabajan esos números, por ejemplo, que los incendios causados por rayos son menos del 1%. Dicen también que en Asturias la mayoría de los incendios son provocados por razones agropecuarias. No incluyo porcentaje porque la variación del mismo es amplia dependiendo de la fuente y del periodo de análisis.

Sin embargo, hecho en falta más información para interpretar la causalidad mayoritaria de los fuegos en Asturies. Especialmente cuando pienso en grandes superficies quemadas sobre paisajes que conozco mejor, y donde no veré pastos en los  días de mi vida.

¿Por qué no me basta la información de arriba? Porque aunque sabemos que Jim Morrison le pedía a baby que prendiera fuego, no sabemos la superficie que llegó a quemar.

Los incendios varían muchísimo en superficie quemada, desde los conatos de menos de 1 ha a los monstruos de estos días. Así, es posible con los datos públicos a los que tengo acceso afirmar que un XX% de los incendios los provocaron personas con determinados intereses, dados los métodos de investigación. No es posible en cambio decir que el YY% de la superficie quemada lo fue por esos intereses. El 80% de los  incendios no tiene por qué suponer el 80% de la superficie quemada.

Entiendo que las personas responsables de recopilar y trabajar esos datos pueden precisar la superficie asignable a unas y otras causas. Es posible además que eso esté publicado por ahí, en cuyo caso si alguien me avisa actualizo esta entrada. Lo que no entendería es que, si esa información está disponible, no se publique, a fin de sustituir opinión y tertulias por interpretación informada de números.

Notas, referencias:
[1] Deberíamos discutir en otro momento si quemar genera pastos que merezcan tal nombre, o simplemente vegetación herbácea efímera. Abordado de forma somera aquí.

Esta entrada fue publicada en Uncategorized y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.