¿A quién le sirve la propaganda?

Mario Quevedo, en Cantabricus

Propaganda, en versión Wikipedia:

La propaganda es una forma de comunicación que tiene como objetivo influir en la actitud de una comunidad respecto a alguna causa o posición, presentando solamente un lado o aspecto de un argumento. […] Con frecuencia presenta hechos de manera selectiva y omite otros deliberadamente para sustentar una conclusión, o usa mensajes controlados para producir una respuesta emocional, más bien que racional, respecto de la información presentada

A la vista de la fuerza y la aparente buena acogida de la propaganda en los medios de comunicación, dan ganas de tirar la toalla.

Si los incendios surgen de forma espontanea, como un castigo sobrenatural por haber al dejado de lado una parte de la historia de la explotación ganadera, la “tradición”, no hay nada que hacer. Si ni siquiera el periodismo balancea sus fuentes, no hay nada efectivo que hacer. En todo caso y en busca de supervivencia emocional, puede uno irse a la marina central, donde no queda casi nada que quemar o matar, y esperar – eso sí de  buen rollo – a que las fuerzas naturales le reclamen.

Escribo esta entrada, reactiva y por tanto tardía y entristecida, ante un nuevo artículo publicado en un medio nuevo, al que seguía con esperanza de recuperar periodismo en Asturias: Un estudio alerta del aumento del riesgo de incendios por la desaparición de los pastos. Para no ser más pesado, elijo sólo 3 puntos del mismo, especialmente problemáticos. Y si alguien llega aquí mirándome torcido por ecologista, se equivoca; lo que echo en falta en el artículo de prensa es ecología, no ecologismo. Y echo en falta otras “-ías”, y desearía menos “-ismos”. No me ocupo del documento original en el que dice basarse el artículo de prensa (buen punto de Asturias24: enlazar a la fuente), ya que simplemente echando un vistazo al contenido, al uso de citas, y a la afiliación de los autores, entiendo que se ocupan sólo de su parte de la historia.

A continuación, esos 3 puntos:

1- El arranque del artículo: combina en las tres primeras frases términos como “drástico cambio” con “últimos 30 años”, con “tradicional diversidad ha ido desapareciendo poco a poco”, y con “bosques de acebos o piornos de fácil combustión, que favorece la proliferación de incendios forestales”.

Así las cosas, no hay nada más que hablar. Está clarísimo, y no hace falta investigar más. La fuente de los problemas está identificada, y por tanto la solución más cercana. 30 años son suficientes para hablar de tradición (está bien saber que los nacidos en los 70s somos también tradicionales). No obstante, alguien especialmente amigo de argumentar preguntaría de dónde sale eso de que los acebos sean de fácil combustión. Es decir, ¿será que arden en combustión espontanea, sin acelerantes ni  llama original? ¿Ocurre lo mismo con los piornos? Porque si no son dados a arder ellos solos, o si los rayos no son causa habitual del fuego, el problema no está identificado, ni la solución tan cerca.

2- Segundo párrafo: “El abandono de los pueblos, de la agricultura y la ganadería ha provocado un peligroso proceso de reforestación y ha acabado con el cordón de seguridad que tradicional se tejía en torno a los pueblos, con los huertos y los pastos.”

Aforestación, reforestación y – sobre todo – deforestación son conceptos muy habituales en ecología general, y especialmente en ecología del paisaje, la que estudia como la configuración de los distintos hábitats puede influir en la función de los ecosistemas. Es la primera vez en mis años de profesión que leo que la reforestación es un proceso peligroso. Al ser una idea revolucionaria, sería conveniente que la autora la documentara mejor, a fin de poder contrastarla. Es posible no obstante que quiera decir que cuando alguien decide provocar un incendio en un día de viento sur tras dos semanas sin llover, la madera arde más que la hierba. Sin embargo el que suscribe entiende que el peligro reside en provocar incendios, no en recuperar bosques.

Por otro lado, no es la primera vez que leo eso del abandono. Entiendo que para mostrarlo hay que sacar series históricas de número de habitantes en el medio rural; seguro que las hay, e imagino que serán compatibles con el término utilizado. Pero nunca los he buscado. Sí había visto anteriormente otros números que muestra SADEI en su (muy útil) página web:

ssocial

Es posible que esa reducción en el número de personas que cotizan a la Seguridad Social en agricultura y ganadería refleje también el llamado abandono. No obstante, ese campo tiene sus profesionales de análisis, que podrían haber salido en la historia de Asturias24. Lo que no hacen esos números es lanzar un mensaje diáfano de “abandono de ganadería”. El artículo habla de los últimos 30  años. Otra vez SADEI y los datos públicos deben entrar al debate:

cabana

la suma de la última columna hay que interpretarla con precaución; no tenemos números de equino para la mayor parte del periodo.

Me pregunto si  son estas las fuentes de la autora, o si tiene otras de más calidad o mejor cualidad. Igual necesitamos recuperar números más antiguos, pero los que veo no son compatibles con esa ralentización ganadera tan alarmante. En cualquier caso, no hay que confundir el dejar de vivir en un territorio con dejar de explotarlo; el transporte moderno, i.e. no tradicional, ayuda a ese desbalance entre poblamiento y producción. Y daría para periodismo de alcance, cree el biólogo.

3- Dejo para terminar el punto que me toca más de cerca en lo profesional, que no en lo emocional: repartir diversidad biológica y/o biodiversidad por un artículo sin – aparentemente – entender el concepto. Y no es problemático entenderlo, hay mucha información a pié de teclado. El que suscribe intentó en una serie de entradas trasmitir información sobre el uso y abuso de los términos y conceptos, aquí, luego aquí, y también aquí. Resumiendo, los paisajes de grano fino le vienen bien a las especies de pequeño tamaño – les valen los granos finos, pero fatal a las de mediano y gran tamaño. No se resume fácil algo complejo, y por ahí se cuela la falacia: ¿diversidad de qué? ¿quién cuenta la riqueza de especies de unos paisajes frente a otros?.

Se puede prescindir de leer y documentarse antes de hablar de biodiversidad si uno quiere hacer lírica, pero pienso que sería preciso advertirlo (especialmente en un periódico).

Concluye el artículo que para tener menos fuegos “es necesario recuperar el manejo de rebaños de esos pequeños rumiantes”. OK, no es el campo de uno y no lo cuestiono, más allá de insistir en que para tener menos fuegos habrá primero que dejar de quemar. No tiene uno nada en contra de los pequeños o grandes rumiantes, especialmente si se usan para producir alimentos en un contexto justo. Pero sí tengo que preguntar qué estudios de diversidad biológica sirven para predecir que los “pequeños rumiantes” incrementaran la biodiversidad.

Cierto, esa pregunta no es más que un recurso al escribir. No espero respuesta más allá de la lírica. La siguiente en cambio sí es una pregunta en sentido estricto, porque uno desconoce:

¿Es con esa  información como se pretende arreglar el descontento del medio rural? ¿Qué aporta a la hora de conseguir que los productores agrícolas y ganaderos tengan explotaciones viables? ¿Qué aporta a conseguir que se provoquen menos incendios?

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4 respuestas a ¿A quién le sirve la propaganda?

  1. Cesar dijo:

    Buenas, ha salido en prensa y en blogs aquel texto de Benigno Varillas que abogaba por soltar rebaños de caballos y vacas (cuando no bisontes y equidos varios) para que ejerzan de desbrozadora natural. Yo sigo sin verlo, porque aqui (lease Sur de Galicia) hay “bestas” y vacas libres y sigue ardiendo sin pausa. Sin afrontar el factor humano no se para esto.

    Saludos

    • Efectivamente, cualquier experimento destinado a comprobar el efecto de unos u otros herbívoros sobre el paisaje requiere primero dejar de quemar; y requiere después paciencia, y grandes extensiones gestionadas de forma coordinada.

  2. No me parece muy acertada esta elección de datos…a no ser que se haya elegido para justificar algo que ya se ha concluido antes de aportarlos… Efectivamente el nº de vacas en el 2014 es muy similar al que había en el 90, pero si miramos el nº de explotaciones que las albergaba es notoriamente diferente, No puedo ver el nº de explotaciones del 90, pero en el 98 había 32575, para 465.067 vacas: (357.510UGM)
    En el 2014 eran 16.966 explotaciones las que tenían 402444 vacas (284.497 UGM)…Casi una reducción del 50% de explotaciones, pero aún más fundamental es el tipo de manejo de las explotaciones…en el 90 mucha mano de obra tras 1 solo cotizante a la SS para sobrevivir… Actualmente las explotaciones que han sobrevivido son las que mayoritariamente se han transformado en S.L., cotizando a la SS todos los profesionales que trabajan¡¡¡…Pero lo fundamental es la diferencia en el manejo, se mullía con lo rozado… y se rozaba precisamente en las zonas desarboladas de de nuestra comunidad que era y es mucho MAS FORESTAL QUE GANADERA¡¡¡¡, el 70% de nuestro territorio es forestal, datos de 2011:40% arbolado 30% arbolado: 451+ desarbolado: 314

    https://www.asturias.es/…/Politica…/el_monte_en_asturias.pdf
    La superficie desarbolada es la de transición entre el prado segable y segado verde, forrajero que arde poco…justo al lado de los caseríos…entre ellos y el bosque antiguo…el desarbolado, que no significa sin arboles…donde se rozaba y donde pastaba la renciella…
    Ha hecho falta propaganda para que la inmensa mayoría tengan la misma idea…los ganaderos quemamos la tierra y matamos los lobos, somos malísimos ¡¡¡¡¡, vamos como los cazadores…Pero repito…el medio rural Asturiano es FORESTAL….muchos ganaderos han plantado árboles en su terreno, y esa madera viva, se ha depreciado enormemente en una semana…¿Quien ha ganado? Para sacar la madera de un terreno hay que limpiarlo para llegar a el, hacer pistas… : Jornales, el fuego limpia rápido, y la madera se devalúa, pero tiene un destino…donde va la madera quemada¿? Quien la compra? ¿Quién pone precio? madera que se devalúa aún más cada día que pasa y pasa de quemada a podre…

    • Agradezco el detallado comentario. Sólo una precisión: los datos no están seleccionados, sólo son los que uno que no se dedica a analizar socio-economía tenía en su disco duro por otras razones. E insisto que sirven para lo que pretendía mostrar en la entrada: la situación es demasiado compleja para reducirlo a frases fáciles. De hecho, la relación entre cabezas y número de explotaciones apunta en esa dirección. Y esos números (qué para eso puse el enlace a SADEI) hay que discutirlos para hacer diagnósticos.

      Otras cosas (malos v. buenos etc.) entiendo que no se refieren a lo que he escrito yo.

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