Muerte por heridas múltiples

Por Mario Quevedo

El título de esta entrada es mi traducción del que aparece en el cuarto capítulo de un libro publicado en 2010 por Oxford University  Press:

Sodhi N, Ehrlich P (Eds.) 2010. Conservation Biology for All. OUP

Importante, está disponible libremente en formato pdf*, en un intento de autores y editores de divulgar la disciplina de la Biología de la Conservación – si, disciplina; gente seria escribiendo en serio: más datos y más teoría sólida cuando estos falten, menos dogmas, menos oportunismo.

El capítulo 4 del mencionado libro se titula Habitat destruction: death by a thousand cuts. Repasa los efectos y patrones identificables en destrucción de hábitat y fragmentación. El primer párrafo del capítulo dice (traducción mía, el original debajo):

La Humanidad ha transformado dramáticamente la Tierra y sus ecosistemas naturales. El proceso no es nuevo – lleva milenios activo – pero ha acelerado marcadamente el los dos últimos siglos, especialmente en las últimas décadas.
[Humankind has dramatically transformed much of the Earth’s surface and its natural ecosystems. This process is not new—it has been ongoing for millennia—but it has accelerated sharply over the last two centuries, and especially in the last several decades.] 

Las heridas múltiples referidas en el título son, en sentido literal, deforestar, alterar el cauce de un río, convertir montes en parques, campos en jardines. Como metáfora, una herida es que las ONGs a priori conservacionistas pierdan la sensibilidad, el norte. Y me explico: me encuentro esta semana pasada con el siguiente texto en la web de la Fundación Oso Pardo:

“La finalidad principal de estas actuaciones ha sido mejorar el acceso y la visibilidad de los puestos de caza, desbrozando y limpiando el entorno de maleza para evitar disparos accidentales sobre osos confundidos con jabalíes.”

Una foto esclarecedora ilumina el texto**. Cada uno que saque sus propias conclusiones.

Por mi parte, prefiero extraer preguntas antes que conclusiones:
¿Estarán al corriente los osos del significado del término maleza?
¿Sabrán que esos artos y escayos que les ocultan de las miradas indiscretas son en realidad un incordio y un peligro, conductores de balas a culos equivocados?
¿O será maleza un término cultural sin significado real en Ecología y Biología de la Conservación, derivado del enfoque utilitario de la Naturaleza?

Libros como el referido al principio de la entrada hacen cada vez más facil saber, entender. Aunque sólo sea entender lo complejo que es el medio natural, lo mucho que falta por saber. Esos libros, distribuidos más allá del ámbito académico, dificultarán la manipulación de disciplinas y términos que son preciosos para algunos de los que por aquí pisamos.

Habrá que leerlos.

*incluyo sólo uno de los posibles enlaces al archivo, el de Society for Conservation Biology; desconozco cuanto estará activo.

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